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Publicado el May 22, 2018 en Consejos de hogar

Consejos de seguridad protocolo de primeros auxilios en el hogar

Consejos de seguridad protocolo de primeros auxilios en el hogar

Actuar de la manera correcta desde el primer segundo ante una necesidad de primeros auxilios puede suponer una gran diferencia.

A pesar de estar perfectamente protegidos ante amenazas externas, siempre puede haber un riesgo de peligro en nuestro hogar. En cualquier momento podemos necesitar asistencia sanitaria y, para ello, hay que estar debidamente preparado. Tener un sistema en el hogar que nos permita pedir ayuda urgente puede suponer la diferencia entre un fatal desenlace o un simple susto, por lo que colocar un sistema de alarma con esa capacidad siempre es una buena idea.

Aunque esperemos que nunca ocurra, una pequeña guía en caso de necesitar primeros auxilios siempre nos puede venir muy bien para poder estar tranquilo en el hogar.

El botiquín de primeros auxilios

Este elemento, indispensable en todo hogar y lugar de trabajo debe tener los elementos necesarios para poder actuar en cualquier situación. Ya que no es posible evitar completamente la amenaza de cualquier accidente casero o una emergencia médica, será necesario tener bien localizado el botiquín y en buenas condiciones.

Pero, ¿qué elementos necesitamos en nuestros botiquín? Para comenzar, es sumamente útil tener en el botiquín un listado de números de teléfono que nos puedan ser de ayuda, como el número de familiares cercanos, vecinos, servicios de urgencia, bomberos, o ambulancias.

Además de elementos básicos como gasas estériles, vendas, apósitos y antisépticos, existen otros muchos elementos que nos pueden ayudar a componer un botiquín capaz de ayudar en cualquier situación. A modo de lista podemos colocar en el botiquín termómetro, analgésicos, algodón, alcohol, jeringas,  agua oxigenada, tijeras, solución salina, una pequeña linterna, tiritas o distintas lociones anti quemaduras.

Lesiones de diversa consideración

Los accidentes domésticos son la mayor causa de lesiones en España y pueden derivar en un amplio rango de posibles lesiones. Estas son las más comunes:

Escoriaciones. Llamados comúnmente raspones, este tipo de leves rozaduras en la piel pueden llevar a infecciones y derivados, por lo que saber curarlos bien siempre será beneficioso. Para ello primero debemos limpiar la zona de piel levantada utilizando abundante líquido estéril o agua con jabón. Una vez bien limpiada la herida, en caso de ser una escoriación muy poco profunda no será necesario cubrirla con vendas mientras se aplique algún tipo de pomada antibiótica. En caso de ser un rasponazo algo más profundo se aconseja cubrir con un apósito y fijarlo con tela adhesiva.

Contusiones. Los golpes son la lesión más habitual y, dependiendo de la fuerza y el material con el que nos hemos dado, pueden llegar a generar bastantes problemas. Aunque al comienzo no se aprecie ningún efecto secundario, las pequeñas hemorragias internas en la zona del golpe pueden causar un hematoma e hinchazón en la zona. Para reducir estos efectos se recomienda aplicar frío durante las primeras horas de la lesión y, después, dar calor en la zona ya que así ayudaremos al cuerpo a reabsorber el hematoma. Ya que un fuerte golpe en plena masa muscular o en una articulación puede ser sumamente doloroso, puede ser necesario tomar algún analgésico y reposar.

Luxaciones. Se produce una luxación cuando cualquiera de nuestras articulaciones se encuentra fuera de lugar, produciendo un intenso dolor en la zona afectada. Una caída, resbalón o golpe contundente nos puede llevar a sacar de su sitio hombro, codo, mano, tobillo o rodilla. Ante una luxación lo mejor siempre será acudir ante un especialista, ya que una mala recolocación de la articulación puede llevar a graves consecuencias.

Otros factores de riesgo

Siempre existe la posibilidad de sufrir un accidente involuntario o un episodio inesperado, pero siempre hay que tener en cuenta una serie de factores que pueden llevar a una situación de emergencia.

Los medicamentos que tengamos en el hogar, por ejemplo, pueden llevar a una situación peligrosa en caso de utilizarlos incorrectamente. Siempre hay que seguir las indicaciones de la etiqueta y tomar exactamente la dosis recomendada, nunca mayor. Deben ser guardados en un lugar cerrado y fuera del alcance de niños u otras personas que podrían utilizarlos indebidamente. Asimismo es importante consumir medicamentos que únicamente hayan sido prescritos por un especialista y estar atento a su fecha de vencimiento.

En todo hogar siempre hay una serie de productos químicos que pueden suponer una amenaza en caso de un indebido uso. Siempre hay que leer las indicaciones del recipiente y ser conscientes de que pueden llegar a ser tóxicos. Además, para evitar descuidos y accidentes, nunca hay que meter un producto en el recipiente de otro.

Mezclar productos químicos sin saber qué puede ocurrir es sumamente peligroso ya que pueden reaccionar de maneras inesperadas, como produciendo una nube de gases tóxicos. Al igual que los medicamentos, siempre hay que mantener los productos potencialmente peligrosos bien cerrados y fuera del alcance de niños, animales domésticos o personas que pudieran hacer un mal uso de los mismos.

Siempre habrá que estar vigilante, además, de las condiciones de salud delicadas en las que se encuentran las personas en el hogar. Personas operadas recientemente, con enfermedades cardiovasculares, sensibles a alergias, con diabetes o de avanzada edad pueden necesitar asistencia sanitaria inesperada en cualquier momento.