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Publicado el Dic 1, 2016 en Noticias de seguridad

Un detector de gas ayuda a incrementar la seguridad de tu vivienda

La mayoría de los siniestros ocasionados por fugas de gas se deben a descuidos por parte de los afectados. Por lo tanto, se podrían evitar si realizamos por lo menos una vez al año una revisión de las instalaciones por personal cualificado. Lo más seguro sería instalar un detector de gas lo cual incrementaría la seguridad de nuestra vivienda. El uso de gas en las casas representa un doble riesgo para las personas porque, por un lado, es inflamable y, por otro lado, si se inhala puede provocar incluso la muerte.

Las precauciones a tomar deben estar centradas en evitar que se produzcan fugas de gas en lugares cerrados, para así evitar una posible explosión o una intoxicación por inhalación. Las habitaciones donde exista una cocina de gas, un calentador de gas e incluso una estufa de gas deben tener una salida abierta al exterior siempre, para evitar precisamente, en caso de fuga, que se concentre el gas y se produzca una explosión. También la instalación de un detector de gas en nuestra vivienda nos asegura una protección y una tranquilidad para todos los que viven en ella.

Si no disponemos de un detector de gas en los lugares en los que no haya suficiente ventilación las revisiones son muy importantes porque la combustión del gas y la acumulación de monóxido de carbono en el ambiente puede resultar mortal. Hay que tener en cuenta que el buen estado de la llama, es decir, si está estable y azul, asegura que se está produciendo una buena combustión.

En el caso de que el detector de gas colocado en nuestro hogar se dispare y avise de una fuga, debes abrir inmediatamente todas las puertas y ventanas que haya para ventilar. Después, procura cerrar los mandos de todos los aparatos de gas que tengas en casa. Por supuesto, cierra a continuación la llave de paso general. Ten en cuenta que no debemos llevar a cabo ninguna acción que produzca chispas y no encender, bajo ningún concepto, la luz o cualquier aparato eléctrico. Tampoco realices llamadas telefónicas, dado que los aparatos telefónicos actuales son electrónicos y pueden generar pequeños cortes de corriente y chispas.

Después de haber ventilado, ponte en contacto con profesionales que reparen la fuga de gas. Y recuerda que si instalas un detector de gas conectado a una central receptora de alarmas los profesionales que en ella trabajan se encargarán de avisar a los profesionales para que arreglen la avería y dejen los dispositivos operativos de nuevo.